Historia del Ba duan Jin – Las Ocho Piezas del Brocado

Yeuh Fei - Creador del Ba Duan Jin

Antes de estudiar y  de practicar esta serie de ejercicios de Chi Kung que ha estado beneficiando al pueblo chino desde hace casi mil años, que es denominado Ba Duan Jin y también conocido como “Las Ocho Piezas del Brocado”, “Los Ocho Movimientos de la Seda” o “Las Ocho Joyas”, merece la pena que conozcas primero la historia de su creador.

Las Ocho piezas del Brocado fueron creadas por Marshal Yeuh Fei con el fin de mejorar la salud y forma física de sus soldados. Se dice que originariamente las piezas del brocado eran doce, pero que, después de la transmisión de generación en generación durante más de ochocientos años, fueron reducidas a las ocho piezas que se conocen actualmente.

Yeuh Fei no sólo tiene el mérito de haber sido el creador de las Ocho Piezas del Brocado, sino que además, se le reconoce como el creador de dos estilos marciales: La Garra del Águila (estilo externo) y el Hsing I (estilo interno). Está considerado, además, como uno de los héroes más sabios y valientes de la historia de China, y aún hoy en día se le profesa un gran respeto y admiración.

El período de gobierno en China de la dinastía Sung supuso una época angustiosa para el pueblo chino que sufría oprimido por el hambre, las guerras contra los bárbaros del norte (la raza Gin) y la corrupción instalada en los negocios y en el gobierno. En medio de toda esta turbulencia social surgió un líder que demostró, con la fuerza de su espíritu y con sus ideales, que la bondad, la virtud y la lealtad eran cualidades humanas que aún vivían en el corazón de las personas.

Tras incontables generaciones, después de ser vilmente traicionado y asesinado a manos de traidores, Marshal Yeuh Fei sigue siendo para el pueblo chino el ideal de hombre plenamente virtuoso que de paz Yeuh Fei fue un erudito de los clásicos chinos (libros), y en tiempo de guerra fue un general valiente e ingenioso que derrotaba hábilmente a los enemigos de su país.

Un poco de historia

Yeuh Fei nació el 15 de Febrero de 1103 D.C., en Tang Yin Hsien, provincia de Henan, China. En el transcurso de su nacimiento, ocurrió un suceso significativo: un enorme y poderoso pájaro, denominado perng, voló sobre el tejado de la casa donde su madre estaba dando a luz y comenzó a hacer un ruido espantoso. Para el padre, la presencia de aquel pájaro fue un augurio que presagiaba un destino turbulento aunque motivado por su propio hijo revelándosele también la idea de que su hijo alcanzaría altas y nobles cotas como hombre; por lo que lo llamó Fei que en chino significa “volar”.

Cuando Yeuh Fei contaba tan sólo con un mes de edad, una tragedia casi acaba con su vida y con la vida de su madre: durante la época de las lluvias, el Río Amarillo se desbordó y lo arrastró junto con su madre que pudo salvarlo al refugiarse en una urna gigante que le sirvió de pequeño bote y en el que salvaron la vida. Cuando llegaron a tierra firme y la inundación hubo remitido, su casa y sus propiedades habían quedado completamente destruidas.

La madre de Yeuh Fei era muy pobre pero erudita; había recibido una buena educación y poseía coraje, la inteligencia, la valentía y el deseo de educar a su hijo adecuadamente proporcionándole nobles ideales. Como eran demasiado pobres para costearle una educación a su hijo, ella misma le enseñaba personalmente todos los días a leer y a escribir dibujando figuras en la arena, y aunque otros niños tenían libros, papel y pinceles, el pobre Yeuh Fei se convirtió en uno de los jóvenes mejor educados de su aldea al que pocos niños podían comparársele en erudición. De esta forma su madre se convirtió en la persona más importante e influyente en su vida, de la cual adquirió todos los ideales por los que vivió, luchó y por los que finalmente murió. Sin las enseñanzas y el ejemplo de su madre nunca habría llegado a ser el valeroso, inteligente y leal dirigente que fue.

El joven Yeuh Fei era un ávido lector. Sus temas favoritos eran la historia y la táctica militar. El libro que más admiró y estudió fue el Libro de Tácticas de Suen (Suen Tzu Bin Far), libro escrito por Suen Tzu (hacia 220 A.C.), que describe la teoría y práctica de la guerra. En este libro, Yeuh aprendió importantes principios que después le ayudarían en su carrera militar.

Cuando alcanzó la pubertad, se convirtió en granjero  y trabajó para un terrateniente llamado Han Chi. Después de largas horas de trabajo, volvía a casa para seguir estudiando con su madre; era muy admirado por ello, y por la gran fortaleza física que mostraba como hombre joven. Lo mismo que en erudición, nadie pudo igualar su fuerza y velocidad naturales.

Estas admirables cualidades no pasaron desapercibidas a cierto hombre de la ciudad llamado Jou Ton. El propio Jou Ton era un erudito y un excelente artista marcial que había estudiado en el Templo Shaolin. Al ver que Yeuh Fei poseía muchas y nobles cualidades, empezó a enseñarle artes marciales; un sistema completo  que incluía el combate a mano desnuda, armas, tácticas militares, equitación, tiro con arco y otros temas afines. A base de una práctica constante, Yeuh Fei aprendió todo lo que Jou Ton le enseñó.

Cuando cumplió dieciocho años (1122 D.C.), decidió ayudar a su país alistándose en el ejército Sung para luchar en la guerra contra los Gin, pueblo nómada que había invadido el Sung del Norte. La dinastía Sung, que en su origen estaba situada en el norte de China, se había desplazado al sur para volver a establecerse en una nueva capital y con un nuevo emperador, ya que los Gin habían saqueado la antigua capital y habían capturado al emperador.

La dinastía Sung que había sido invadida se conoce como Sung del Norte (960-1127 D.C.), mientras que la dinastía Sung que se estableció en el sur, después de la invasión Gin, se conoce como Sung del Sur (1127-1279 D.C.). Durante años, el oprimido y debilitado Sung del Sur había pagado tributo al pueblo Gin  para impedir que les atacasen y les desplazasen aún más al sur. Cuando Yeuh Fei se alistó en el ejército, el Sung del sur estaba tratando de recuperar los territorios perdidos durante la guerra.

Yeuh Fei

Yeuh Fei

Demostró ser un soldado extraordinario, su sabiduría, valentía y habilidad marcial le proporcionaron una carrera militar vertiginosa convirtiéndose en general en tan sólo seis años. Más tarde sería nombrado comandante en jefe o mariscal del ejército por combatir a los Gin. Al asumir el mando, instauró un programa de entrenamiento sistemático en artes marciales para sus soldados.

A pesar de que ya existía cierto entrenamiento marcial, Yeuh Fei fue el primero en introducir el Wushu en el ejército como requisito básico previo al combate, pues en muchas ocasiones los jóvenes se alistaban y al día siguiente ya entraban en combate sin recibir ningún tipo de formación marcial ni militar. Después de algún tiempo, las tropas de Yeuh, conocidas como Yeuh Jar Chun (Tropa de la Familia Yeuh), se convirtieron en una unidad de combate enormemente eficaz y competente.

El éxito de las tropas de Yeuh puede atribuirse básicamente a tres cosas:

  • Primero, era muy estricto en todos los entrenamientos; las tropas eran adiestradas de manera seria y profesional y los soldados eran expulsados hasta que sobresalían en artes marciales.
  • Segundo, Yeuh Fei instituyó una organización militar eficiente y bien dirigida.
  • Tercero, y más importante, que Yeuh Fei creó para sus tropas dos nuevos estilos de Wushu.

El primer estilo que enseñó a sus tropas procedía de su adiestramiento interno, y le llevó a la creación del Hsing Yi. El segundo estilo, que creó a partir del Wushu externo, fue la Garra del Águila, estilo que ponía el mayor énfasis en el Chin Na. El estilo externo, por aprenderse con más facilidad y por tener técnicas prácticas de aplicación inmediata en combate, es el que hizo triunfar a las tropas de Yeuh en la batalla.

Con un ejército bien adiestrado, Yeuh Fei estaba preparado para lanzarse al ataque contra los Gin. Era tan leal y patriota que consideraba vergonzoso que los Sung tuviesen que estar sometidos a pagar tributo a los Gin, por lo que sentía constantemente una pena inmensa por la humillación que sufría su pueblo y un constante deseo de liberarlo, así que un día, por iniciativa propia, lanzó sus tropas contra los Gin para recuperar el honor de los Sung.

Cuando entró en combate, sus bien adiestradas tropas lograron muchas victorias a medida que empezaban a avanzar hacia el norte, pero todavía no había encontrado al comandante en jefe de los Gin, el terrible Wuh Jwu, quien nunca había perdido una batalla, pues su triunfo aterrador se debía en gran parte a su arma principal, el temido Kua Tzu Ma.

El Kua Tzu Ma era una antigua versión del actual tanque de combate, un carro que transportaba hombres equipados con armaduras, tirado por tres caballos completamente acorazados unidos por una cadena, el cual resultaba extremadamente difícil incapacitar, tanto a los caballos como a los jinetes, permitiéndoles dominar absolutamente en el campo de batalla.

Yeuh Fei había pensado mucho sobre cómo defenderse del horrible Kua Tzu Ma e Igual que en otras ocasiones, su mente brillante dio con la solución: Descubrió que los caballos carecían de protección en un lugar –en las patas- debido a que ponerles corazas a los caballos en las patas los habría inmovilizado impidiéndoles moverse, pero por otro lado, era demasiado difícil atacar las patas de los caballos con flechas o lanzas convencionales, así que Yeuh Fei diseñó dos armas sencillas pero efectivas: una espada con la punta curvada, extremadamente afilada en el borde interno de la hoja, y un escudo hecho de una parra denominada “rattan” (Tern). A este ejército se le llamó Tern Pai Chun, o “El ejército del Escudo Rattan”.

Al fin, los dos generales se encontraron en un día memorable en un gran batalla. Cuando comenzó el combate, Yeuh Fei hizo que el Ejército del Escudo Rattan se agazapara a un lado del camino que iba a recorrer el Kua Tzu Ma y antes de que los carros pudieran alcanzar a los soldados, los hizo chocar con los obstáculos que había mandado colocar, tales como zanjas y lanzas de punta, permitiendo a sus, principalmente de infantería, avanzar contra el enemigo con mayor facilidad.

Mientras los carros avanzaban, los hombres agazapados a los lados enganchaban y sesgaban las patas de los caballos, derribándolos. Era imposible que los caballos pisoteasen a los hombres agazapados porque los escudos estaban cubiertos de grasa, y los caballos patinaban cada vez que apoyaban las patas sobre ellos. Los soldados atrincherados sólo tenían que mutilar al animal sesgándole las patas para detener el carro y una vez éste se había detenido, otros soldados lo rodeaban y mataban a sus jinetes. Ese día Yeuh Fei obtuvo una victoria militar memorable que todavía hoy vive como historia y leyenda.

Yeuh Fei prosiguió hacia el norte, reconquistando territorios perdidos y derrotando a generales tales como el Rey del Tigre y el Gran Dragón, pero mientras luchaba por devolver el honor a su país, los dirigentes Gin, con el fin de detener este avance victorioso, sobornaron, con éxito, a uno de los hombres más aborrecidos de la historia de China –Chin Kua-. Chin Kua era por entonces primer ministro, y el hombre más influyente en la corrupta corte del emperador Sung.

Mientras el ejército de Yeuh Fei avanzaba hacia el norte, Chin Kua urdió un plan para llevar a cabo su acto de vileza; decidió enviar una orden imperial, con el sello dorado oficial del emperador (Gin Pie), pidiéndole que regresase. Según la tradición, un general que estuviera luchando en primera línea, tenía la opción de negarse a cumplir una orden de retirada. Chin Kua contaba con el patriótico sentido de lealtad de Yeuh Fei hacia el emperador, por lo que sabía que le constaría hacerle regresar, así que para asegurarse su vuelta, le envió el mismo día doce órdenes con el sello dorado; tanta insistencia hizo que Yeuh Fei finalmente volviera del campo de batalla.

Cuando Yeuh Fei regresó, fue encarcelado de inmediato por orden de Chin Kua y éste, temiendo que cualquier tipo de proceso revelaría su inocencia, ordenó a un oficial llamado Ho Juh investigar a fondo la vida de su prisionero, en un intento de descubrir alguna excusa para su encarcelamiento.

Ho Juh investigó e investigó, pero no halló nada, a pesar de ser un poderoso general, Yeuh Fei nunca había abusado de su cargo con malos propósitos, por lo que  Ho Juh no pudo más que descubrir que había llevado una vida espartana, y que tenía menos posesiones que un campesino. Cuando volvió junto a Chin Kua para informarle, sólo pudo destacar un hecho significativo: Cuando Yeuh Fei se alistó en el ejército su madre le tatuó una frase en la espalda: “Sé leal y puro para servir a tu país” (Ginn Chung Pau Kuo).

Con un general tan honrado como Yeuh Fei, Chin Kua sólo tenía una opción: envenenar su comida y así fue como el noble general fue vilmente traicionado por sus propios compatriotas. Sin la gloria y sin el honor que tenía bien merecidos, murió en la cárcel el 27 de enero de 1142 D.C. (9 de diciembre de 1141 D.C. en el calendario chino) a la edad de treinta  y ocho años. Más tarde, el hijo adoptivo de Yeuh Fei, Yeuh Yun, y el primer ayudante de Yeuh Fei, Chang Shien, también serían asesinados.

Chin Kua y su esposa arrodillados en arrepentimiento por su traición

Chin Kua y su esposa

Durante veinte años se consideró oficialmente a Yeuh Fei un criminal, pero en 1166 D.C., un nuevo y mejor emperador (Xiao Zong) tomó el mando del gobierno que se negaba a creer en la traición atribuida a Yeuh Fei, y volvió a colocar su tumba en el hermoso Lago Oeste, en Hangzhou.

Delante de la tumba se encuentran las estatuas de piedra de Chin Kua y su esposa, arrodillados ante Yeuh Fei en señal de arrepentimiento por el daño causado, estatuas que han de ser reemplazadas periódicamente, porque muchas de las personas que van a adorar la tumba las maltratan o dañan expresando contra ellas la rabia por su traición.

Fuente: “Las Ocho Piezas del Brocado” (Ba Duan Jin) del Dr. Yang Jwing Ming

Jorge Belrán – Instructor

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